Domiciliación virtual, coworking o casa: ¿dónde registrar tu empresa en Madrid?
Comparamos coste, privacidad y usos de las tres opciones para tu domicilio fiscal en Madrid, con un resumen corto y tres preguntas para decidir.

Cuando empiezas como autónomo o creas una S.L., tienes que decidir qué dirección vas a registrar. Esa dirección será tu domicilio fiscal (y, en una sociedad, también el domicilio social). En Madrid hay tres opciones habituales para elegir tu domicilio fiscal: tu casa, un coworking o una domiciliación virtual.
Ninguna es mejor para todo el mundo. En este artículo comparamos las tres con calma: qué cuesta cada una, qué privacidad te da y en qué casos encaja. Al final tienes un resumen corto y tres preguntas para decidir.

Qué es el domicilio fiscal y por qué importa
El domicilio fiscal es la dirección que comunicas a Hacienda al darte de alta. Aparece en tus facturas, en tus contratos y, si tienes web, en el aviso legal. En una S.L., el domicilio social además consta en las escrituras y en el Registro Mercantil. Por eso no es solo un trámite: es una dirección que mucha gente va a ver y que cuesta algo de trabajo cambiar después.
Las tres opciones para tu domicilio fiscal en Madrid
1. Tu casa
Es la opción más sencilla y no tiene coste extra. Para muchos autónomos que trabajan desde casa es perfectamente válida. Además, si trabajas en tu vivienda, puedes deducir parte de los suministros en el IRPF: el 30 % de la parte proporcional de la casa que usas para la actividad. Por ejemplo, si usas el 10 % de la vivienda, deduces el 3 % de la factura.
Los puntos a vigilar son otros:
Privacidad: tu dirección aparecerá en facturas, presupuestos y en tu web. Clientes y desconocidos sabrán dónde vives.
Contrato de alquiler: muchos contratos de vivienda limitan el uso profesional. Si vives de alquiler, revisa tu contrato antes.
Comunidad de propietarios: los estatutos de algunas comunidades limitan ciertas actividades en las viviendas.
Si te mudas: tendrás que cambiar también la dirección de tu negocio.
2. Un coworking
Un coworking te da un sitio real para trabajar: mesa, internet, zonas comunes y gente alrededor. Muchos permiten usar su dirección como domicilio fiscal o social, a veces incluido y a veces como extra. Es buena opción si necesitas salir de casa, recibir clientes o trabajar en equipo.
Coste: un puesto en Madrid suele costar varios cientos de euros al mes, según zona y tipo de puesto.
Comprueba antes: que el contrato permita registrar la dirección ante Hacienda y cómo gestionan el correo.
Si lo dejas: normalmente pierdes también la dirección, y tendrás que cambiarla.
3. Una domiciliación virtual
Contratas solo la dirección: un local real donde se recibe tu correo, sin alquilar un espacio de trabajo. Es lo que hacemos en Ofinova, en un local a pie de calle junto a Plaza de España. Encaja si trabajas desde casa o en remoto pero no quieres usar tu dirección personal.
A favor: separas tu casa del negocio, cuesta mucho menos que un espacio de trabajo y no depende de dónde vivas.
En contra: no te da un sitio para trabajar cada día. Tampoco sirve como centro de trabajo ante la Seguridad Social sin un acuerdo aparte.
Comprueba antes: que el local exista de verdad, que haya contrato por escrito y qué pasa con tu correo cuando llega.
Resumen rápido de las tres opciones
Casa: sin coste extra y válida, pero expone tu dirección y depende de tu contrato de alquiler y tu comunidad.
Coworking: espacio real para trabajar, la opción más cara. Tiene sentido si de verdad lo vas a usar.
Domiciliación virtual: dirección profesional y privacidad por poco dinero, pero sin puesto de trabajo.

Cómo decidir: tres preguntas
¿Necesitas un espacio para trabajar fuera de casa? Si la respuesta es sí, un coworking tiene sentido y además resuelve la dirección.
¿Te importa que tu dirección personal sea pública? Si te importa, descarta tu casa.
¿Vives de alquiler o vas a mudarte pronto? Si es así, una dirección separada te evita problemas con el contrato y cambios de domicilio más adelante.
Si tienes dudas sobre cómo afecta cada opción a tus impuestos, consulta con tu gestoría. Si estás pensando en usar tu casa, te puede servir este artículo sobre los problemas de registrar tu negocio en tu domicilio.
Las notificaciones electrónicas dependen de ti
Elijas la opción que elijas, hay algo que ninguna dirección hace por ti. Las sociedades, y muchos autónomos, reciben las notificaciones de Hacienda y de otros organismos por vía electrónica: en la sede electrónica de la AEAT y en DEHú. Si no abres una notificación en 10 días naturales, se da por practicada y empiezan a correr los plazos. Que llegue correo en papel a tu dirección no sustituye revisar esos buzones. Hazlo tú o pídeselo a tu gestoría.
Domiciliación fiscal en Madrid con Ofinova
Si no necesitas un espacio para trabajar pero no quieres registrar tu casa, en Ofinova te damos una dirección real en Calle de Cadarso 16, Local, 28008 Madrid, para autónomos y S.L. (también en constitución). Recibimos tu correo, el contrato se firma online y el servicio queda activo en 24 horas. Te atendemos en español, inglés y coreano.
Puedes contratar nuestra domiciliación fiscal en Madrid desde 17 €/mes + IVA (plan anual), sin fianza y sin permanencia. Ver planes y precios.